Ensalada de grillos de Ciro Castillo: “Candil de la calle…”

La esperanza y el miedo mueven a miles de migrantes centroamericanos que arriesgan todo, con tal de llegar hasta los Estados Unidos y cumplir “el sueño americano”.

Ahora, por una caravana de unas cinco mil personas, principalmente de Honduras, que ayer se encontraba en Guatemala, el problema es más visible; sin embargo, esa historia comenzó hace décadas.

El problema de la migración no se explica más que en los pésimos gobiernos que han tenido países como El Salvador, Honduras y Guatemala, donde pequeñas élites han saqueado estas empobrecidas naciones.

A este saqueo, agréguele las guerras civiles de los años 80 y en las últimas décadas la violencia ocasionada por pandillas como la Mara Salvatrucha y el crecimiento del narcotráfico. Los cárteles colombianos pusieron el ejemplo junto con los mexicanos y los centroamericanos aprendieron pronto.

Todos esos problemas juntos detonaron la migración que, insistimos, comenzó hace décadas; sin embargo, ahora se ha vuelto más visible con una caravana que hasta el presidente Donald Trump ha volteado a ver desde su Casa Blanca en los Estados Unidos.

El magnate que gobierna al país más poderoso del mundo advirtió que, si México no contiene esta “oleada” de migrantes, mandará militares a “sellar” su frontera.

Con la llegada de casi 250 policías federales a Chiapas, para “ayudar” en sus labores a los elementos del Instituto Nacional de Migración (INM), muchos de ellos corrompidos por el “negocio” del tráfico de humanos, parece que México está cediendo a las presiones de Trump. No seamos “candil de la calle y oscuridad de su casa”.

EL ÉXODO HA COMENZADO

Cientos de migrantes, en su mayoría hondureños, esperaban ayer la oportunidad de cruzar el Río Suchiate, frontera natural de México y Guatemala.

Cargados de mucho valor y esperanza miran desde el lado guatemalteco hacia territorio chiapaneco, donde esperan encontrar solidaridad para continuar su camino; sin embargo, también encontrarán desprecio y persecución. No es algo que podamos ocultar.

En estados como Chiapas, Oaxaca y Veracruz, por citar algunos, hay varios albergues que dan cobijo a los migrantes que llegan solo con lo que traen puesto.

Encuentran desde un plato de comida, agua para tomar y bañarse, un cambio de ropa, zapatos y un poco de consuelo espiritual.

Sin embargo, y esto es algo que no podemos negar, también encuentran persecución, desprecio, discriminación y odio. Candil de la calle…

EL SUEÑO ESTÁ AQUÍ

El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, reaccionó a la caravana de migrantes que se acercan a la frontera mexicana. Seguro él conoce el problema porque también su estado natal, Tabasco, es paso de migrantes.

Dijo que su gobierno dará “chamba” mediante visas de trabajo a los centroamericanos que lleguen a territorio azteca.

Contrario a Donald Trump, quien ha retomado el tema migratorio, una de sus banderas en campaña, el tabasqueño ha dicho que habrá tolerancia hacia los migrantes que buscan mejorar su vida.

No será fácil cumplir esta oferta; sin embargo, en lo que sí estamos de acuerdo es en que, con un buen empujón económico, Chiapas y el Sur podrían ser el “sueño” de los que sueñan con el “sueño americano”.

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