Ensalada de grillos de Ciro Castillo: “¡Qué pena con las visitas!”

¿Será que esa forma de ser de los mexicanos ya la tenemos en la sangre? Dicen los historiadores que los aztecas no eran unas hermanitas de la caridad que digamos.

Por eso los odiaban todas las otras tribus que había en el país y cuando llegaron los españoles, simplemente dijeron: ¡pásenle blanquitos!

EL RIDÍCULO DEL AÑO

Lo decimos porque nuevamente volvimos a hacer el ridículo con la cancelación de un partido de futbol americano de la NFL el próximo lunes 19 de noviembre en el Estadio Azteca.

Usted puede decir, y tendría toda la razón: ¿y a mi qué me importa que se cancele un partido entre los Kansas City Chiefs y Los Angeles Rams?

Tendría usted todavía más razón si pensamos que estos equipos de futbol terminarán jugando en Los Angeles, ciudad que viene siendo como una sucursal de los latinos, y que la NFL no va perder.

El asunto no es ese. El asunto es la mala señal que se envía de lo que somos como nación, como raza, como sociedad.

Si ya deporsí nos estereotipan como “holgazanes”, violentos y bárbaros. Ahora van a decir que no sabemos ni organizar un evento que se venía planeando con tantos años de anticipación.

COMO SI FUERA POLÍTICA

Dicen los analistas, ya ve que hay muchos (jeje), que se perdieron unos 300 millones de dólares en derrama económica para México.

Solamente la Secretaría de Turismo federal ya le había metido unos 14 millones de dólares para traer tan caro evento a la capital del país.

Se dejó de percibir ingresos en hoteles, en transporte, en alimentación, en unos 80 mil boletos que ya se habían vendido, en fin.

El problema es, como si se tratara de un asunto político, que nadie se querrá hacer responsable por el ridículo tamaño jumbo que se hizo.

Como dijimos antes, la NFL no perdió. Perdió el país porque había dinero público invertido, porque prestadores de servicios dejaron de ganar, pero sobre todo porque los gringos van a decir: ¡ven, se los dije!

LOS DEPORTES Y LA CUARTA TRANSFORMACIÓN

Ahora que andamos con eso de la cuarta transformación y existe un ánimo de cambiar muchas cosas, sin espantar claro, como el caso de las comisiones bancarias y la “Ley Monreal”, habría que pensar la participación del gobierno en cuestiones particulares.

No vayamos lejos. Aquí en Chiapas, cuentan las malas lenguas que durante el sexenio sabinista, el gobierno le metía unos 50 millones de pesos al equipo de futbol Jaguares de Chiapas.

En el sexenio de Manuel Velasco nunca se supo; sin embargo, poquito no han de haber cobrado los “jaguares verdes” que terminaron yéndose al barranco.

En otros estados como Veracruz ha sido evidente la relación del gobierno con los equipos de futbol, y si le rascamos hay muchos casos de ese tipo.

¿En realidad tiene algún beneficio que el gobierno meta dinero en actividades deportivas de relumbrón?

Digo, ya que andamos en la cuarta transformación, no estaría mal hacer un alto y pensar en ese vínculo perverso: deporte-gobierno…

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