Estos son los cinco mejores ejercicios para adelgazar, a pesar de los genes de la obesidad

  • Según un nuevo estudio, los mejores ejercicios para adelgazar en personas propensas genéticamente a la obesidad son correr, caminar suave o intensamente, escalar y hacer yoga.

Los seres humanos disponemos de la llave de nuestra salud y nuestro físico hasta cierto punto, pero tenemos que compartirla también con los genes, quienes a veces complican bastante abrir ciertas puertas. Este es el caso de la pérdida de peso.

Es típica la comparación entre personas que se lamentan de perder peso mucho más despacio que algún amigo o conocido que realiza ejercicio físico con menor regularidad. Al final se suele llegar al objetivo, pero el camino puede ser más o menos arduo, dependiendo de factores como los genes implicados en la obesidad. Por eso, un equipo de científicos de la Universidad Nacional de Taiwán ha llevado a cabo un estudio, publicado hoy en PLOS Genetics, en el que se analizan cuáles son los deportes que más ayudan a perder peso, incluso en personas genéticamente propensas a ser obesas.

Correr y caminar, entre las mejores opciones

Para la realización de este estudio se tomó la información de 18.424 adultos chinos, con edades comprendidas entre los 30 y los 70 años, y se analizó la interacción entre su genética y las rutinas de ejercicios que solían llevar a cabo.

Para determinar el nivel de obesidad se utilizaron datos del índice de masa corporal (IMC), el porcentaje de grasa corporal y la relación cintura-cadera. Este es un punto importante del estudio, ya que previamente se habían llevado a cabo trabajos similares, pero solo se consideró el IMC, por lo que este sería más completo en ese sentido.

Una vez que se tuvo todo esto en cuenta, se encontró que había principalmente cinco ejercicios que ayudaban a perder peso más fácilmente a los individuos con una mayor predisposición genética a la obesidad. Sobre todo se obtuvieron resultados positivos en las personas que salían a correr regularmente, pero también en quienes practicaban senderismo suave o intenso, escalada o yoga. Curiosamente, otros deportes, como el ciclismo, la natación o el baile no resultaron ser tan efectivos en estas personas concretas; aunque, lógicamente, los resultados eran poderosamente mayores que los que se obtendrían si se mantuviesen sedentarias.

El estudio incide también en la regularidad para que se puedan obtener buenos resultados. En definitiva, la práctica habitual de cualquier ejercicio será positiva para la salud; pero, si los genes de la obesidad aprietan, lo mejor para recorrer el camino hacia un peso saludables es hacerlo corriendo, escalando o caminando. Y si se suma la práctica de yoga, mejor que mejor.

Fuente: hipertextual

Comentar