Grave deterioro de la seguridad en México en el 1er trimestre del 2017

  • Todos los delitos suben en los primeros tres meses del año, homicidio incrementa 29%
  • Homicidio aumenta en 30 estados
  • 75% de los homicidios en México, ejecuciones del crimen organizado
  • Seguimos con una estrategia fallida y peligrosa

Ciudad de México a 25 de abril de 2017.- Los 8 delitos que monitorea el Semáforo Delictivo en México tuvieron un incremento en el primer trimestre del año.  Robo a negocio subió 47%, extorsión 30%, homicidio 29%, lesiones
dolosas 21%, secuestro 18%, robo de auto 13%, violación 6% y robo a casa 3%.  Adicionalmente, las ejecuciones del crimen organizado que también monitorea el semáforo subieron 70%.

“Si 2016 fue un mal año para la paz de México, 2017 nos indica que va a ser mucho peor. Estamos regresando a los niveles del 2011 con más de 2 mil homicidios por mes. Pero lo más grave es que insistimos en hacer más de lo mismo; la estrategia de seguridad es una estrategia fallida y peligrosa”, comentó Santiago Roel, director del Semáforo Delictivo.

CONCENTRACIÓN DE HOMICIDIOS

Este trimestre, el 60% del total de homicidios se concentraron en 9 estados: Guerrero, Estado de México, Baja California, Chihuahua, Veracruz, Sinaloa, Michoacán, Jalisco y Guanajuato.

INCREMENTO DE HOMICIDIOS EN 30 ESTADOS

En el primer trimestre del año han incrementado los homicidios en 30 estados. El caso más sobresaliente es el de Baja California Sur con un aumento de 682%. Solamente Nuevo León y el Estado de México muestran una reducción.

ROJOS Y DOBLES ROJOS EN HOMICIDIO

La comparación por tasa de homicidio ubica en doble rojo -más del doble de la tasa nacional- a Colima, Baja California Sur, Guerrero, Baja California, Sinaloa y Chihuahua.  En rojo, por arriba de la tasa nacional, se ubica a Morelos, Zacatecas, Michoacán, Sonora y Oaxaca.

Las tasas más bajas de homicidio se ubicaron en: Yucatán, Aguascalientes y Nayarit.

SEMÁFORO DE EJECUCIONES

De acuerdo a Lantia Consultores, este año se contabilizan 4,322 ejecuciones de crimen organizado, lo que representa un incremento de 70% en comparación al mismo periodo del año pasado.

Este trimestre, 75% de los homicidios en el país fueron ejecuciones de crimen organizado.

“Hemos regresado al porcentaje que observamos en 2011, el peor año de la inseguridad en México, pero seguimos insistiendo en hacer más de lo mismo. No hemos cambiado la estrategia desde 2006 y estos son los resultados”, comentó Roel.

SEMÁFORO DE DELITOS DE ALTO IMPACTO

El Semáforo de Alto Impacto contabiliza el número de rojos en los delitos de alto impacto que son: homicidio, ejecuciones, secuestro, extorsión y robo de auto. Todos estos delitos incrementaron en el primer trimestre del año.  “Si sumamos el total de rojos de cada estado en los delitos de alto impacto y las ejecuciones, obtenemos el Semáforo de Alto Impacto de primer trimestre del año. Son los delitos que más impactan a la comunidad y que generan una percepción negativa de seguridad; son delitos que no sólo provocan violencia sino también corrupción de alto impacto; todos ellos que están íntimamente relacionados a crimen organizado y, en especial, al mercado de las drogas”, advirtió Santiago Roel.

En doble rojo se ubican Baja California Sur, Zacatecas, Colima y Baja California. En rojo se ubican Veracruz, Morelos, Michoacán, Tamaulipas, Nuevo León, Guerrero, Sinaloa y el Estado de México. El verde lo obtienen Chiapas, Puebla, Yucatán, Campeche, Ciudad de México, Durango, Hidalgo, Jalisco, Querétaro y Tlaxcala.

“Los delitos de alto impacto no sólo nos muestran la violencia de las mafias sino la corrupción que se genera en el país. Las mafias corrompen y matan con el viejo adagio de plata o plomo ”, comentó Santiago Roel.

LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD HA FRACASADO

La violencia y la corrupción de alto impacto se han incrementado en México en lo que va del año, pero la tendencia no es nueva, pues se inició desde 2015, luego, 2016 fue francamente un mal año y 2017 desafortunadamente será peor. Los signos los tenemos a la vista con toda claridad, el más alarmante quizá es el de ejecuciones de crimen organizado y, por ende, el incremento en homicidios.

Todos los países enfrentan este tipo de violencia en mayor o menor grado, pero México equivocó el rumbo desde 2007 en que el Presidente Calderón decide iniciar un combate frontal contra algunos capos de las mafias siguiendo las recomendaciones o presiones de Estados Unidos, con quienes signó la Iniciativa o Plan Mérida. La actual administración ha continuado con la misma estrategia. La tasa de homicidios en México venía bajando consistentemente desde 1995 y llegó a su punto más bajo en 2007 con cerca de 8 homicidios por cada 100 mil habitantes. Sin embargo, en 2011 la tasa se triplicó a 24 por causa de la nueva estrategia.

La estrategia de atrapar capos y extraditarlos ha atomizado a las mafias del mercado negro de las drogas, quienes ya de por sí enfrentan una dinámica de competencia violenta por los territorios y mandos. Las mafias operan con el viejo adagio de “plata o plomo” con el que van colapsando a la autoridad. Cuando la autoridad se colapsa se generan violencia y corrupción extrema.

“Atrapar capos no es atrapar el negocio; el capo es sustituido rápidamente por los lugartenientes del mismo cartel.  El negocio continúa, pero ahora lo hace con más violencia por el pleito interno del cártel que se divide o, en ocasiones, por el ataque violento de otro cártel que ahora aprovecha la intervención estatal a su favor para ganar un nuevo territorio.  Atrapar capos es una estrategia que logra algunos encabezados en los medios de comunicación y quizá el aplauso momentáneo de la DEA, y es bueno para hacer series de televisión, pero no sólo no resuelve nada sino que deteriora aun más la seguridad nacional, es lo que se denomina un efecto paradójico”, indicó Roel.

¿QUÉ DEBEMOS HACER?

Debemos atrapar al negocio, no a los capos

“Lo que requerimos en México es atrapar al negocio del mercado de drogas para debilitar el poder económico de las mafias.  Si no hacemos eso, la violencia en México seguirá creciendo. Las drogas no deben estar en manos de las mafias para ser promovidas con libertad por todo el territorio nacional, sino en manos del Estado.  Las mafias promueven consumos, violencia y corrupción y no hay estrategia policiaca ni judicial que funcione en contra de ese mercado, ni en México ni en ningún otro país.”

“Sabemos después de 10 años de guerra fallida que aunque las mafias se extienden a otros mercados y actividades delictivas, se financian fundamentalmente con el mercado negro de las drogas mediante el cual reclutan a jóvenes y a las autoridades. La regulación de las drogas les quitaría ese mercado, los debilitaría y, entonces sí, podemos pensar en estrategias policiacas. La estrategia que se inició hace 10 años es totalmente fallida, y seguiremos teniendo más muertos y más corrupción mientras no hagamos lo que debe hacerse. Estamos atrapados en un círculo vicioso de guerra contra los capos, atomización de mafias, guerra entre mafias y colapso de la autoridad”.

“Es urgente empezar con la regulación del cultivo de la amapola para la producción de medicamentos y con la regulación de la marihuana con fines médicos y recreativos. De ahí, podríamos ver los efectos sociales y avanzar hacia otras drogas para reducir daños, para quitarle negocio a las mafias y para poder avanzar hacia la paz del país. México ya es un gran productor de marihuana y amapola, pero podríamos ser un productor legal, con beneficios sociales y económicos para toda la población, eso es lo que han hecho los países más inteligentes y no veo porqué en México preferimos ser pobres y muertos que vivos y ricos”, aseveró Santiago Roel, director del Semáforo Delictivo.

¿Por qué no lo hemos hecho?

Por presiones de Estados Unidos, por cobardía de los políticos mexicanos y porque la sociedad mexicana apenas empieza a entender el tema de la regulación de drogas como estrategia de reducción de daños y de paz para el país.  “Para los EUA es mucho más cómodo culpar a México que enfrentar su propio fracaso en el tema de las drogas; somos su chivo expiatorio preferido y nuestros políticos, en lugar de defender a México y buscar la paz, siguen evadiendo el tema de la regulación con cobardía.”

Participación Ciudadana 

“La única manera de acabar con esta guerra es con presión ciudadana. Es importante que la sociedad mexicana participe en el tema y meta presión, pues de otra manera los políticos seguirán evadiendo la solución del problema.  Alguien tiene que sacar la cabeza de la arena y por lo que vemos, no van a ser los políticos, así es que los ciudadanos tenemos que obligarlos”, finalizó Roel.

La participación ciudadana es fundamental para lograr la paz y el buen gobierno en México. Se sugiere participar en comités, consejos u observatorios ciudadanos, y agregarse al Facebook Semáforo Delictivo que cuenta con más de 278 mil seguidores; así como descargar las aplicaciones para celular: Semáforo Delictivo y Semáforo de Gobierno para  monitorear y participar como ciudadano en el proceso de paz.  Ambas son gratuitas y anónimas.

El Semáforo Delictivo es una herramienta de rendición de cuentas y participación ciudadana informada que debe contribuir a la paz de México. Esta herramienta es un proyecto social ciudadano financiado por ciudadanos.

Para ver todo el detalle nacional y por estado, participar en la encuesta y para descargar las apps para celular  ir a  www.semaforo.mx

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