Muere un niño de 11 años debido a un raro trastorno genético por el que nunca pudo saciar su apetito

Caden Benjamin, de 11 años de edad, no llegó a sentir el estómago lleno, sin importar cuánto haya comido. Y todo debido a ese raro trastorno genético, conocido como síndrome de Prader-Willi, murió el pasado jueves 22 de noviembre en un hospital de Pretoria (Sudáfrica), según informaron este miércoles medios locales.

La enfermedad es causada por la ausencia de un cromosoma y una de sus posibles manifestaciones es el hambre constante, ya que el cerebro no capta la señal de que el estómago está lleno.

Zola Benjamin, la madre de Caden, trató de limitar la alimentación de su hijo, según reportó IOL News. La mujer escondía la comida, cerraba con llave todos los armarios de la cocina y la nevera, pero esto no ayudó. El niño terminaba comiendo papel higiénico o cualquier basura que hallara en el suelo, ya que nunca se sentía lleno.

Normalmente comenzaba el día comiendo cuatro rebanadas de queso tostado, y una hora más tarde tomaba Coca Cola y se comía lo que hubiese quedado de la noche anterior”, contó la madre. “Luego, para el almuerzo, ingería dos grandes trozos de pollo. Comía cada hora durante el resto del día”, agregó.
Como resultado, a los 10 años Caden pesó 90 kilogramos. La obesidad lo llevó a tener graves problemas respiratorios, diabetes, celulitis y depresión.

Además, el tamaño de su corazón aumentó. El niño no pudo asistir a la escuela. Durante el último año de su vida respiró a través de un tubo insertado en la tráquea.

El año pasado fue lanzada una campaña de recaudación de fondos, en la plataforma BackaBuddy, para el tratamiento de Caden. En ese momento, su madre ya había dejado su trabajo para cuidarlo y no tenía dinero para pagar los medicamentos y la atención hospitalaria de su hijo. Tras el fallecimiento del niño, la campaña fue ampliada a fin de recaudar fondos para el funeral, que tendrá lugar este sábado 24 de noviembre.

Con información de Canal44

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