Palabras Gordas de Noé Farrera: “ESCOJA USTED, MATARILILIRILON”

 

Uno de los grandes defectos del sistema electoral mexicano, muy lejos todavía de la democracia, es que a la hora de las grandes decisiones, a los electores mexicanos les ponen unos cuantos candidatos para que escojan y voten. Pero lo turbio del asunto es que la partidocracia mexicana es la que escoge los candidatos. Los partidos en petit comité eligen al candidato que mejor represente a sus particulares intereses y le dicen al populacho: este es el bueno y esperamos que nos concedas tu voto.

Pueden señalarse a los grandes electores. Si ponemos el caso de Chiapas, hay tres grandes electores identificados que son: Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto y Ricardo Anaya.

Al ser la máxima e indiscutible autoridad del partido MORENA, la aceptación o el rechazo del candidato a la gubernatura de Chiapas pasa por sus manos y lo que es más, necesita su consentimiento. Por lo tanto, Rutilio Escandón, Zoé Robledo, Plácido Morales y Oscar Gurría, precandidatos de MORENA al gobierno de Chiapas, para competir necesitan el voto afirmativo del gran elector.

De la misma manera, los candidatos del PAN, vayan de manera individual, en coalición o alianza, necesitan el voto de Ricardo Anaya, mandamás del Partido Acción Nacional.

En el partido tricolor, que ha detentado el poder desde su fundación por el general Plutarco Elías Calles, excepto por la “docena” panista, el gran elector ha sido el presidente de la República. Peña Nieto tuvo muchos contrincantes verbales respecto a la facultad de elegir al candidato a sucederlo, pero en la XXII Asamblea logró retomar el poder de su dedo. En Chiapas la selección está entre José Antonio Aguilar Bodegas, Roberto Albores Gleason y Willy Ochoa Gallegos.

En el PRD no se sabe de bien a bien quien es el mandón, porque cada jefe de tribu  tiene sus cotos de poder. Están “los chuchos”, los del Foro Nuevo Sol, los de Alianza Democrática y otros más. En su parcela, cada quien impone su ley. Aquí en Chiapas están a la orden del gobernador. Por eso les ha ido como les ha ido.

Los del Verde Ecologista, en todos los niveles han seguido el cencerro de PRI, pero ahora se quieren rebelar y el poder del centro del país no se los va a permitir, a menos que concurran circunstancias especiales.

Luego entonces a los mexicanos de a pié, solo les toca decir sí o no, según sus simpatías o sus intereses. Los grandes electores les ponen el menú a los del pueblo. Estos son los que nosotros elegimos y de estos puedes escoger uno y nada más. ¡Ah! Y tienes que seguir apechugando, no hay de otra.

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