Automedicarse: una práctica común que puede poner en riesgo tu salud

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La automedicación, es decir, el consumo de medicamentos sin la supervisión o prescripción de un profesional de la salud, representa un problema creciente de salud pública a nivel mundial. Aunque puede parecer una práctica inofensiva, automedicarse con fármacos de uso común como analgésicos, antibióticos o antigripales puede generar efectos secundarios graves, complicaciones e incluso resistencia a los medicamentos.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 50% de los medicamentos se prescriben, dispensan o venden de manera inapropiada, y una proporción similar de pacientes no los utiliza correctamente. En América Latina, estudios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) indican que la automedicación es especialmente frecuente en padecimientos leves, como dolores de cabeza, resfriados o trastornos digestivos, lo que contribuye a normalizar un hábito potencialmente peligroso.
Riesgos principales de la automedicación
El uso inadecuado de medicamentos sin orientación médica puede acarrear múltiples consecuencias para la salud. Entre los riesgos más comunes se encuentran:
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Reacciones adversas o alérgicas: algunos medicamentos pueden causar efectos secundarios inesperados o peligrosos, especialmente cuando se combinan con otros fármacos.
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Intoxicación o sobredosis: al desconocer la dosis correcta o el tiempo de tratamiento, se incrementa el riesgo de toxicidad.
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Resistencia antimicrobiana: el uso irresponsable de antibióticos, sin completar el tratamiento o sin diagnóstico médico, favorece la aparición de bacterias resistentes, lo que dificulta tratar infecciones en el futuro.
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Enmascaramiento de enfermedades: automedicarse puede ocultar síntomas importantes, retrasando el diagnóstico oportuno de padecimientos graves.
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Interacciones peligrosas: ciertos fármacos pueden afectar el funcionamiento de otros, o potenciar sus efectos de forma dañina, especialmente en personas con enfermedades crónicas o que toman varios medicamentos a la vez.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) advierte que la automedicación con antibióticos, antiinflamatorios o esteroides es una de las principales causas de complicaciones médicas atendidas en urgencias hospitalarias en México.
Causas comunes de la automedicación
Entre los factores que explican la práctica de automedicarse destacan:
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Fácil acceso a medicamentos sin receta, tanto en farmacias como en línea.
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Publicidad engañosa o excesiva que promueve productos “milagrosos” o supuestamente seguros.
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Costos o tiempos de atención médica, que llevan a algunas personas a tratar de resolver los síntomas por su cuenta.
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Recomendaciones de familiares o amigos, sin conocimiento médico.
Este fenómeno se intensifica durante temporadas de enfermedades comunes, como la gripe o infecciones respiratorias, cuando la población recurre a remedios caseros o a fármacos de libre venta sin orientación adecuada.
Cómo evitar la automedicación
Los especialistas recomiendan adoptar medidas concretas para reducir los riesgos asociados con esta práctica:
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Consultar siempre a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.
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No reutilizar medicamentos sobrantes de tratamientos previos, ya que pueden haber perdido eficacia o estar contraindicados.
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Evitar seguir consejos de terceros o información obtenida en internet sin respaldo médico.
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Leer cuidadosamente las etiquetas y prospectos, especialmente las contraindicaciones y advertencias.
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Deshacerse correctamente de los medicamentos caducados para evitar su consumo accidental.
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Fomentar la educación sanitaria, entendiendo que los medicamentos no son productos inofensivos, sino sustancias con efectos biológicos reales.
Enfoque de salud pública
Los organismos de salud internacionales enfatizan la necesidad de políticas más estrictas en la venta y distribución de medicamentos, así como campañas educativas que promuevan el uso racional de los mismos. La OMS impulsa programas de “uso racional de medicamentos” para garantizar que los pacientes reciban el fármaco adecuado, en la dosis correcta y por el tiempo necesario.
En México, la Cofepris y la Secretaría de Salud han implementado campañas para restringir la venta libre de antibióticos y concientizar sobre los riesgos de automedicarse, especialmente en niños, mujeres embarazadas y adultos mayores.
La automedicación puede parecer una solución rápida, pero conlleva riesgos que pueden comprometer seriamente la salud. Consultar a un médico, seguir las indicaciones profesionales y evitar el uso indiscriminado de fármacos son pasos esenciales para prevenir complicaciones y proteger el bienestar individual y colectivo.



