¿Es malo tronarse los dedos? Esto dice la evidencia científica

¿Es malo tronarse los dedos? Esto dice la evidencia científica

Foto: Freepik

Tronarse los dedos es una costumbre extendida que muchas personas realizan casi de manera automática, pero que también genera dudas frecuentes sobre sus posibles consecuencias para la salud. La creencia más común es que este gesto podría causar artritis o dañar las articulaciones a largo plazo. Sin embargo, la evidencia científica señala que esta práctica no es tan peligrosa como se pensaba.

En una nueva edición de Trucos Para Ti, con Maggie Hegyi, se abordaron los efectos reales de este hábito cotidiano y lo que ocurre en el cuerpo cuando alguien decide “tronarse” los dedos.

¿Qué ocurre realmente cuando te truenas los dedos?

El sonido característico, ese “crack” que muchas personas encuentran relajante y otras tan molesto, no proviene de los huesos. La explicación está en el líquido sinovial, una sustancia que lubrica las articulaciones. Al separar o flexionar los dedos, se genera un cambio de presión dentro de esa cavidad articular que produce la formación de una burbuja de gas —principalmente nitrógeno— la cual colapsa o se rompe, generando el sonido.

Este fenómeno es completamente normal y no implica daño estructural. Por lo tanto, tronarse los dedos no causa artritis, como numerosos estudios ya han demostrado. Tampoco desgasta los cartílagos por sí mismo, siempre que el gesto no se realice con fuerza excesiva.

Cuándo es inofensivo

Tronarse los dedos puede considerarse una costumbre segura si:

  • No aparece dolor durante o después del movimiento.

  • No hay inflamación ni aumento de volumen en la articulación.

  • No existe rigidez posterior.

  • Se realiza de forma habitual pero sin aplicar fuerza excesiva.

En estos casos, se trata simplemente de un hábito nervioso o de relajación que no representa un riesgo para la salud articular.

Cuándo podría ser una señal de alerta

Aunque no causa artritis, el gesto sí podría ser perjudicial en ciertas circunstancias, especialmente si se ejerce demasiada presión o si se acompaña de síntomas. Es importante estar atentos cuando:

  • Se aplica fuerza y aparece dolor o una sensación de “tope”.

  • La articulación se inflama o comienza a tronar incluso sin moverla.

  • Hay molestias en manos, muñecas o dedos, lo que podría sugerir una lesión o una afección articular subyacente.

En estos casos, es recomendable evitar seguir tronándose los dedos y consultar a un especialista para una valoración adecuada.

Un hábito ruidoso, pero no peligroso

La evidencia coincide: tronarse los dedos no es dañino siempre que no provoque dolor ni inflamación. Sin embargo, como cualquier hábito repetitivo, es importante practicarlo con moderación y prestar atención a señales del cuerpo que indiquen que algo no está bien. Si se presentan molestias persistentes, la revisión médica es la mejor manera de descartar cualquier problema mayor.

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