Rinitis alérgica de invierno: cómo detectarla y aliviar los síntomas

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Con la llegada del invierno, es común que aumenten las molestias respiratorias como congestión, estornudos, lagrimeo y dificultad para respirar. Estos síntomas suelen confundirse con un resfriado común, pero en muchos casos corresponden a alergias estacionales o rinitis alérgica, condiciones que requieren un manejo distinto y que no son contagiosas.
Los especialistas advierten que, aunque ambos cuadros comparten síntomas, diferenciarlos es fundamental para recibir el tratamiento adecuado y evitar que las molestias se prolonguen durante toda la temporada invernal.
¿Qué es la rinitis alérgica invernal?
La rinitis alérgica es una reacción del sistema inmunológico frente a alérgenos presentes tanto en interiores como en exteriores. A diferencia del resfriado, no está causada por un virus, por lo que no se contagia.
Entre los desencadenantes más comunes destacan:
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Ácaros del polvo
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Polen
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Moho
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Caspa o saliva de mascotas
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Irritantes ambientales presentes en espacios cerrados
Durante el invierno, las personas pasan más tiempo en interiores con poca ventilación, lo que aumenta la exposición a estos alérgenos y explica el incremento de casos en esta época del año.
Principales síntomas
De acuerdo con especialistas, los síntomas más frecuentes de la rinitis alérgica invernal incluyen:
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Goteo y congestión nasal
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Ojos llorosos, rojos o con picazón
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Estornudos repetitivos
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Tos persistente
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Picazón en nariz, paladar o garganta
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Fatiga
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Hinchazón leve de la piel o del contorno de los ojos
Aunque se parecen a los del resfriado, los síntomas alérgicos suelen durar más tiempo y no se acompañan de fiebre ni malestar general intenso.
Cómo diferenciar alergia de resfriado
Algunas señales que ayudan a distinguirlos son:
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Duración del malestar: el resfriado dura entre 3 y 7 días; la alergia puede persistir semanas o meses.
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Fiebre: es común en infecciones virales, pero rara en alergias.
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Ojos irritados: más frecuentes en cuadros alérgicos.
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Secreción nasal acuosa: típica de alergias; en resfriados tiende a volverse más espesa con los días.
Recomendaciones para evitar síntomas en invierno
La humedad, el frío y la falta de ventilación pueden intensificar las alergias respiratorias. Para reducir los síntomas, especialistas recomiendan:
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Mantener un ambiente interior seco y limpio.
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Usar humidificadores solo si es necesario y controlando los niveles de humedad.
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Ventilar las habitaciones diariamente.
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Evitar actividades que generen exposición a polen, como cortar el césped o barrer áreas exteriores.
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Permanecer en casa durante días con mucho viento o niveles altos de partículas ambientales.
Las alergias respiratorias invernales pueden afectar de forma significativa la calidad de vida, especialmente cuando se confunden con un resfriado y no se tratan adecuadamente. Identificar los síntomas, controlar los alérgenos en el hogar y consultar a un especialista ante molestias persistentes permite reducir las complicaciones y transitar la temporada de frío con mayor bienestar.



