Derrame cerebral: factores de riesgo, señales de alerta y claves para prevenirlo

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El derrame cerebral, también conocido como accidente cerebrovascular (ACV), es una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo. Ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro se interrumpe o se reduce de forma significativa, lo que impide que las neuronas reciban oxígeno y nutrientes. La rapidez en el diagnóstico y el tratamiento es determinante para reducir el daño cerebral y mejorar el pronóstico del paciente.
Qué es un derrame cerebral y por qué ocurre
Existen dos tipos principales de derrame cerebral. El isquémico, que representa la mayoría de los casos, se produce cuando un coágulo obstruye una arteria que lleva sangre al cerebro. El hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe y provoca sangrado cerebral. En ambos casos, las células cerebrales comienzan a morir en cuestión de minutos.
Instituciones de salud señalan que factores como la hipertensión arterial, la diabetes, el colesterol elevado, el tabaquismo y ciertas enfermedades cardíacas aumentan de forma considerable el riesgo de sufrir un derrame cerebral.
Síntomas que requieren atención urgente
Los signos de un derrame cerebral suelen aparecer de manera súbita y no deben ignorarse. Entre los más frecuentes se encuentran:
🧠 Debilidad o parálisis repentina en la cara, brazo o pierna, generalmente de un solo lado del cuerpo.
🗣️ Dificultad para hablar o comprender el lenguaje.
👁️ Pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos.
🌀 Mareo, pérdida de equilibrio o coordinación.
🤕 Dolor de cabeza intenso y repentino, especialmente en el derrame hemorrágico.
Especialistas subrayan que ante cualquiera de estos síntomas se debe buscar atención médica inmediata, ya que cada minuto sin tratamiento incrementa el daño cerebral.
El impacto del tiempo en el tratamiento
El derrame cerebral es una emergencia en la que el tiempo es crítico. En el caso del derrame isquémico, existen tratamientos que pueden disolver el coágulo o restablecer el flujo sanguíneo si se administran dentro de una ventana terapéutica específica.
Retrasar la atención médica reduce las posibilidades de recuperación y aumenta el riesgo de secuelas permanentes, como problemas de movilidad, lenguaje o memoria.
Factores de riesgo y prevención
Aunque el derrame cerebral puede ocurrir a cualquier edad, su incidencia aumenta con el paso de los años. No obstante, una parte importante de los casos está relacionada con factores modificables:
🩺 Control adecuado de la presión arterial.
🩸 Manejo de la diabetes y del colesterol.
🚭 Evitar el tabaquismo.
🍽️ Mantener una alimentación equilibrada.
🏃♂️ Realizar actividad física de forma regular.
Los especialistas coinciden en que la prevención y el control de los factores de riesgo cardiovascular son claves para reducir la incidencia de esta enfermedad.
Consecuencias y rehabilitación
Las secuelas de un derrame cerebral varían según la zona del cerebro afectada y la rapidez del tratamiento. Algunas personas logran una recuperación casi completa, mientras que otras pueden presentar discapacidades permanentes.
La rehabilitación temprana, que incluye terapia física, del lenguaje y ocupacional, es fundamental para mejorar la calidad de vida y favorecer la reintegración social y laboral del paciente.
Un problema de salud pública
El derrame cerebral representa un importante desafío para los sistemas de salud debido a su alta mortalidad y al impacto que genera en la vida de los pacientes y sus familias. La concientización sobre sus síntomas, la atención inmediata y la prevención siguen siendo las principales herramientas para reducir sus consecuencias.
Reconocer el derrame cerebral como una emergencia médica puede marcar la diferencia entre la recuperación y una discapacidad permanente.



