Científicos descubren un nuevo antibiótico capaz de combatir bacterias resistentes

Investigadores de la McMaster University anunciaron el descubrimiento de un nuevo antibiótico llamado manikomicina, un compuesto que podría representar un importante avance en la lucha contra la resistencia bacteriana gracias a un mecanismo de acción nunca antes utilizado en medicina.
Los resultados iniciales muestran que el fármaco tiene capacidad para eliminar bacterias consideradas prioritarias por las autoridades sanitarias debido a su creciente resistencia a los tratamientos convencionales.
Un mecanismo de acción completamente nuevo
El hallazgo, liderado por Gerry Wright, destaca porque la manikomicina actúa de una manera distinta a la de todos los antibióticos utilizados actualmente.
Mientras la mayoría de estos medicamentos atacan objetivos ya conocidos dentro de las bacterias, el nuevo compuesto bloquea el sitio de salida del ribosoma, una estructura esencial para la producción de proteínas.
Al impedir que las proteínas recién formadas abandonen el ribosoma, el proceso de fabricación celular se detiene por completo, provocando la muerte de la bacteria.
Según los investigadores, este objetivo nunca había sido explotado por medicamentos antibacterianos, lo que significa que las bacterias aún no han desarrollado mecanismos de resistencia específicos contra este tipo de ataque.
Eficaz contra bacterias de alto riesgo
Las pruebas preliminares mostraron resultados prometedores frente a microorganismos que representan una amenaza creciente para la salud pública.
Entre las bacterias sensibles a la manikomicina se encuentran:
- Salmonella
- Escherichia coli
- Klebsiella
Estos patógenos son conocidos por desarrollar resistencia a múltiples antibióticos, lo que complica el tratamiento de diversas infecciones.
Un descubrimiento publicado en Nature
Los detalles del hallazgo fueron publicados en la revista científica Nature, donde los autores destacan que la investigación demuestra que incluso bacterias estudiadas durante décadas todavía pueden albergar compuestos desconocidos con potencial terapéutico.
Los científicos subrayaron que este avance no solo aporta un posible nuevo medicamento, sino también una nueva estrategia para desarrollar futuras generaciones de antibióticos.
Más de siete décadas de investigación detrás del hallazgo
La historia de este descubrimiento se remonta a más de 75 años atrás, cuando se identificó que la bacteria del suelo Streptomyces rimosus producía oxitetraciclina, uno de los antibióticos que contribuyó al desarrollo de la medicina moderna.
Con el paso del tiempo, muchos investigadores consideraron que estas bacterias habían sido estudiadas por completo. Sin embargo, el equipo de Wright demostró que aún esconden moléculas inéditas.
Para lograrlo, científicos de McMaster trabajaron junto con especialistas de la Universidad de Illinois en Chicago y la Universidad de Hamburgo, utilizando técnicas avanzadas que permitieron aislar compuestos que habían pasado desapercibidos durante décadas.
Avanzan hacia el desarrollo clínico
El equipo científico informó que la manikomicina ya superó algunas etapas iniciales de evaluación.
Entre los resultados obtenidos destacan:
- No mostró toxicidad para células humanas.
- Funcionó eficazmente en modelos experimentales de infección.
- Se desarrollaron más de 60 variantes derivadas del compuesto original.
Actualmente, los investigadores trabajan en optimizar la permanencia del medicamento dentro del organismo para mejorar su eficacia y seleccionar la versión más prometedora para futuras pruebas clínicas.
La resistencia bacteriana, un desafío mundial
La resistencia a los antibióticos es considerada una de las mayores amenazas para la salud pública global, ya que cada vez más bacterias desarrollan mecanismos para sobrevivir a los tratamientos disponibles.
Por ello, el descubrimiento de nuevas moléculas y objetivos terapéuticos es visto por la comunidad científica como una pieza clave para enfrentar futuras infecciones difíciles de tratar.



