Alertan por calor extremo, sequías y lluvias intensas en México este verano

Alertan por calor extremo, sequías y lluvias intensas en México este verano

México enfrenta la posibilidad de un verano marcado por altas temperaturas, sequías en importantes regiones agrícolas y lluvias intensas en otras zonas del país. La combinación de El Niño, la canícula y los efectos del cambio climático podría generar presión sobre la producción de alimentos, la disponibilidad de agua y los costos del sector agropecuario.

Prevén condiciones climáticas adversas para varias regiones

De acuerdo con información retomada por El Universal a partir de un reporte de la empresa mexicana Startup Renaissance, especializada en tecnologías para la estimulación de lluvias, los meses de junio, julio y agosto podrían presentar condiciones climáticas contrastantes.

Mientras algunas regiones enfrentarían déficit de precipitaciones y temperaturas elevadas, otras podrían registrar lluvias torrenciales e inundaciones.

La advertencia coincide con estimaciones de la Organización Meteorológica Mundial, que proyecta una alta probabilidad de que El Niño permanezca activo durante gran parte de 2026.

¿Por qué preocupa al sector agropecuario?

El principal riesgo para el campo mexicano radica en la combinación de varios factores climáticos que pueden afectar la producción agrícola y ganadera al mismo tiempo.

Entre los impactos más relevantes se encuentran:

  • Temperaturas superiores al promedio durante periodos prolongados.
  • Menor disponibilidad de lluvias en zonas productoras.
  • Disminución de la humedad en los suelos agrícolas.
  • Mayor demanda de agua para riego.
  • Incremento en las necesidades de hidratación del ganado.
  • Mayor riesgo de incendios forestales.
  • Incremento de plagas y enfermedades agrícolas.

Estas condiciones pueden reducir la productividad del campo y aumentar los costos de operación para los productores.

Estados con mayor riesgo de sequía

El reporte identifica como zonas especialmente vulnerables al norte, noroeste y noreste del país, regiones donde gran parte de la actividad agropecuaria depende de la disponibilidad de agua.

Entre las entidades que podrían enfrentar mayores desafíos destacan:

  • Sonora
  • Sinaloa
  • Chihuahua
  • Coahuila
  • Durango
  • Nuevo León
  • Tamaulipas
  • Zacatecas
  • Baja California
  • Baja California Sur

Estas regiones han experimentado episodios de sequía en años anteriores, por lo que una reducción adicional de lluvias podría complicar las actividades agrícolas y ganaderas.

La canícula podría intensificar el calor

Otro factor que genera preocupación es la llegada de la canícula, un periodo que normalmente ocurre entre julio y agosto y se caracteriza por una disminución temporal de las lluvias y un aumento de las temperaturas.

Si coincide con los efectos de El Niño, podrían registrarse:

  • Olas de calor más intensas.
  • Mayor riesgo de deshidratación.
  • Estrés térmico en el ganado.
  • Incremento en el consumo de energía eléctrica.
  • Pérdida acelerada de humedad en cultivos.

La combinación de estos fenómenos podría afectar tanto a productores como a consumidores.

Posibles efectos en alimentos y precios

Los especialistas advierten que las alteraciones climáticas pueden repercutir en la oferta de diversos productos agropecuarios.

Entre los sectores que podrían verse afectados se encuentran:

  • Granos y cereales.
  • Frutas y verduras.
  • Carne.
  • Leche y derivados.
  • Huevo.

Una menor producción o mayores costos de operación podrían reflejarse en aumentos de precios, aunque el impacto dependerá de la región, las cosechas y las condiciones del mercado.

No todo será sequía: también se esperan lluvias intensas

Los expertos señalan que El Niño no genera un único patrón climático. Mientras algunas zonas podrían sufrir falta de agua, otras enfrentarían precipitaciones abundantes.

Las lluvias extremas pueden ocasionar:

  • Inundaciones en zonas agrícolas.
  • Daños a cultivos y cosechas.
  • Afectaciones en caminos rurales.
  • Problemas en el transporte y distribución de alimentos.
  • Mayor aparición de enfermedades y hongos en cultivos.

Por ello, el reto será gestionar tanto la escasez como el exceso de agua en distintas regiones del país.

Medidas de prevención recomendadas

Ante este panorama, especialistas recomiendan mantenerse atentos a los pronósticos meteorológicos y tomar medidas preventivas.

Para productores:

  • Monitorear reportes climáticos oficiales.
  • Evaluar reservas de agua para riego y ganado.
  • Ajustar calendarios de siembra según las condiciones previstas.
  • Fortalecer la vigilancia contra plagas e incendios.

Para las familias:

  • Mantener una adecuada hidratación.
  • Evitar la exposición prolongada al sol.
  • Ahorrar agua cuando sea posible.
  • Seguir las alertas de Protección Civil y autoridades meteorológicas.

La posible combinación de El Niño, la canícula y el cambio climático plantea un escenario desafiante para México durante el verano de 2026. Aunque aún existe incertidumbre sobre la intensidad final de estos fenómenos, especialistas coinciden en que el país debe prepararse para enfrentar tanto sequías como lluvias extremas, especialmente en regiones clave para la producción de alimentos y el abastecimiento de agua.

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