Estos síntomas pueden indicar un problema en el colon

Estos síntomas pueden indicar un problema en el colon

El cáncer de colon, también llamado cáncer colorrectal cuando afecta al colon o al recto, puede comenzar y avanzar sin provocar síntomas evidentes. Sin embargo, cuando aparecen determinados cambios persistentes en la función intestinal o en el estado general de salud, es importante consultar a un profesional médico para determinar su causa.

Tener alguno de estos síntomas no significa necesariamente que exista cáncer, pero sí puede justificar una evaluación médica, especialmente cuando el problema persiste, se repite o representa un cambio respecto a lo habitual.

Sangre en las heces

Uno de los signos que requiere atención es encontrar sangre en las heces o sobre ellas.

El sangrado puede ser visible, aunque no siempre resulta evidente a simple vista. Algunas alteraciones del colon pueden provocar pequeñas pérdidas de sangre que terminan contribuyendo a una disminución de hierro en el organismo y a anemia.

Aunque existen causas mucho más frecuentes de sangre al defecar, como las hemorroides, no es recomendable asumir su origen sin una valoración cuando el sangrado es recurrente o aparece acompañado de otros cambios.

Cambios persistentes en las evacuaciones

Otro signo de alerta es experimentar un cambio en los hábitos intestinales que no corresponde al patrón habitual de la persona.

Puede manifestarse como diarrea, estreñimiento o una alternancia entre ambos. También puede aparecer la sensación de que el intestino no se vacía completamente después de evacuar.

Estos cambios pueden tener numerosas causas, pero cuando son persistentes deben comentarse con un médico.

Dolor o cólicos abdominales que no desaparecen

El cáncer colorrectal puede estar acompañado de dolor, molestias o cólicos abdominales persistentes.

Nuevamente, este síntoma no es exclusivo del cáncer. Problemas digestivos, inflamatorios y otras enfermedades pueden provocar molestias similares. Lo importante es prestar atención cuando el dolor no desaparece o aparece junto con cambios en las evacuaciones, sangre en las heces u otros signos de alarma.

Pérdida de peso sin una explicación

Una pérdida de peso que ocurre sin cambios intencionales en la alimentación o en la actividad física también merece una evaluación.

El CDC incluye la pérdida de peso inexplicable entre los posibles síntomas del cáncer colorrectal. Sin embargo, también puede aparecer por muchas otras enfermedades o circunstancias, por lo que no debe interpretarse por sí sola como una señal de cáncer.

Anemia o niveles bajos de hierro

En algunos casos, un sangrado pequeño y continuo en el aparato digestivo puede no ser visible en las evacuaciones. Con el tiempo, esta pérdida puede contribuir a niveles bajos de hierro y anemia.

Por esta razón, encontrar anemia por deficiencia de hierro sin una causa clara puede llevar al médico a investigar si existe algún sangrado en el aparato digestivo. El CDC incluye los niveles bajos de hierro en la sangre entre los posibles signos asociados con el cáncer colorrectal.

El cáncer colorrectal puede no causar síntomas

Uno de los aspectos más importantes es que una persona puede tener pólipos o cáncer colorrectal sin presentar ningún síntoma.

Algunos pólipos pueden permanecer durante años antes de convertirse en cáncer. Las pruebas de detección permiten identificar determinados pólipos y retirarlos antes de que evolucionen, además de detectar cáncer en etapas tempranas, cuando el tratamiento puede ser más eficaz.

Por eso, esperar a que aparezcan molestias no es una estrategia adecuada para detectar este tipo de cáncer.

¿Quién debe prestar especial atención?

La edad es uno de los principales factores de riesgo. El CDC señala que alrededor del 93 % de los casos de cáncer colorrectal ocurren en personas de 45 años o más. También pueden aumentar el riesgo los antecedentes personales o familiares de cáncer colorrectal o pólipos, determinadas enfermedades inflamatorias intestinales y algunos síndromes genéticos.

El sobrepeso u obesidad, la falta de actividad física, el consumo de alcohol y el uso de productos de tabaco también se encuentran entre los factores asociados con un mayor riesgo.

¿Cuándo acudir al médico?

La presencia de sangre en las heces, cambios persistentes en los hábitos intestinales, dolor abdominal que no desaparece, pérdida de peso inexplicable o anemia sin causa conocida son motivos para consultar a un profesional de la salud. Estos síntomas pueden tener explicaciones distintas al cáncer, pero es necesario determinar qué los está provocando.

Además, para las personas sin síntomas y con riesgo promedio, las recomendaciones estadounidenses del USPSTF y la información actual del CDC establecen el inicio de las pruebas de detección a los 45 años. Existen diferentes métodos, por lo que la prueba y la frecuencia deben determinarse de acuerdo con la situación de cada persona.

Detectar el cáncer colorrectal o los pólipos antes de que provoquen síntomas puede hacer una diferencia importante. Por ello, tanto la atención a los cambios persistentes del organismo como las pruebas de detección cuando corresponden forman parte de la prevención.

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