¿Cómo detectar a tiempo una úlcera?

Las úlceras son lesiones que se forman en el revestimiento interno del estómago o del intestino delgado. Aunque pueden desarrollarse de manera silenciosa, identificar sus señales tempranas es clave para evitar complicaciones graves como hemorragias o perforaciones. En muchos casos, el diagnóstico oportuno permite un tratamiento efectivo y una recuperación completa.
Las llamadas úlceras pépticas incluyen tanto la úlcera gástrica (en el estómago) como la duodenal (en la primera parte del intestino delgado). Entre sus principales causas se encuentran la infección por la bacteria Helicobacter pylori, el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroides (como ibuprofeno o naproxeno), el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo.
Señales tempranas que no deben ignorarse
Detectar una úlcera a tiempo implica prestar atención a síntomas que pueden parecer comunes, pero que se repiten o se intensifican:
- Dolor o ardor en la parte superior del abdomen, especialmente entre comidas o durante la noche
- Sensación de llenura rápida al comer
- Náuseas frecuentes o vómitos ocasionales
- Hinchazón abdominal persistente
- Pérdida de apetito sin causa aparente
El dolor suele describirse como una sensación de quemazón o molestia que mejora o empeora con la ingesta de alimentos, dependiendo del tipo de úlcera.
Signos de alerta que requieren atención inmediata
Si la úlcera progresa sin tratamiento, pueden aparecer complicaciones serias. Es fundamental acudir a un servicio médico si se presentan:
- Vómito con sangre o con aspecto similar a “posos de café”
- Heces negras o con sangre
- Dolor abdominal intenso y repentino
- Mareos o debilidad extrema
Estos síntomas pueden indicar una hemorragia interna, una perforación o una obstrucción.
Factores que aumentan el riesgo
Algunas personas tienen mayor probabilidad de desarrollar una úlcera:
- Uso frecuente de analgésicos o antiinflamatorios
- Antecedentes familiares de enfermedad ulcerosa
- Estrés crónico combinado con malos hábitos alimenticios
- Infección confirmada por Helicobacter pylori
Aunque el estrés por sí solo no causa úlceras, puede agravar los síntomas y retrasar la recuperación.
La importancia del diagnóstico temprano
El diagnóstico suele realizarse mediante estudios como la endoscopia digestiva alta o pruebas para detectar la bacteria. Con el tratamiento adecuado —que puede incluir antibióticos y medicamentos que reducen la producción de ácido gástrico— la mayoría de las úlceras cicatrizan en pocas semanas.
Detectar a tiempo una úlcera no solo evita complicaciones, sino que mejora significativamente la calidad de vida del paciente. Escuchar al cuerpo y no normalizar el dolor recurrente es una medida clave de prevención.



