Cruzar una calle inundada puede ser más peligroso de lo que parece

Cruzar una calle inundada puede ser más peligroso de lo que parece

Las lluvias intensas pueden provocar inundaciones repentinas en calles, avenidas y pasos a desnivel. En estas situaciones, muchas personas subestiman el peligro y toman decisiones que aumentan el riesgo de accidentes, lesiones o daños a sus vehículos.

Especialistas en protección civil advierten que basta una corriente de agua relativamente pequeña para perder el equilibrio o desplazar un automóvil, por lo que la mejor medida siempre es evitar cruzar zonas inundadas cuando no se conoce su profundidad o la fuerza de la corriente.

Conducir sin conocer la profundidad del agua

Uno de los errores más frecuentes es pensar que una calle inundada puede cruzarse sin problemas porque otros vehículos lo hicieron antes.

La profundidad del agua puede variar en pocos metros debido a baches, alcantarillas abiertas o desniveles ocultos.

Además, si el agua entra al motor, puede provocar daños graves y costosos, especialmente si el vehículo aspira agua por la admisión.

Intentar pasar a gran velocidad

Algunos conductores aceleran para intentar atravesar rápidamente una zona inundada.

Sin embargo, esta maniobra puede:

  • Reducir el control del vehículo.
  • Generar olas que afecten a otros automóviles o peatones.
  • Favorecer que el agua llegue al motor o al sistema eléctrico.

Si es imprescindible circular por una zona con poca agua y las autoridades no han restringido el paso, debe hacerse lentamente y con extrema precaución.

Caminar por agua cuyo fondo no se puede ver

Para los peatones, otro error habitual es ingresar a una calle inundada sin saber qué hay debajo del agua.

Pueden existir:

  • Coladeras sin tapa.
  • Baches profundos.
  • Objetos punzantes.
  • Corrientes más fuertes de lo que aparentan.

Incluso una corriente moderada puede hacer perder el equilibrio, especialmente en niños y adultos mayores.

Ignorar los cierres o señalamientos

Las cintas de seguridad, barricadas y avisos colocados por las autoridades buscan evitar el paso por zonas peligrosas.

Retirarlos o rodearlos para continuar el camino incrementa considerablemente el riesgo de sufrir un accidente.

Cuando una vialidad ha sido cerrada, lo más seguro es buscar una ruta alternativa.

Permanecer dentro de un vehículo atrapado por el agua

Si el nivel del agua aumenta rápidamente alrededor del automóvil, permanecer demasiado tiempo dentro del vehículo puede ser peligroso.

En estos casos, es importante seguir las recomendaciones de los servicios de emergencia y, si las condiciones lo permiten y hacerlo es seguro, abandonar el vehículo antes de que el agua impida abrir las puertas o represente un riesgo mayor.

Confiar únicamente en la apariencia del agua

El color o la calma aparente del agua no permiten conocer su profundidad ni la fuerza de la corriente.

Una inundación que parece poco profunda puede ocultar riesgos importantes o aumentar de nivel en cuestión de minutos durante una lluvia intensa.

¿Cómo actuar de forma segura?

Los especialistas recomiendan:

  • Evitar cruzar calles o avenidas inundadas siempre que sea posible.
  • Buscar rutas alternativas.
  • Mantenerse informado sobre alertas meteorológicas y avisos de protección civil.
  • No conducir hacia pasos a desnivel inundados.
  • Alejarse de ríos, arroyos y corrientes que puedan crecer rápidamente.
  • Seguir las indicaciones de las autoridades locales.

La prevención puede marcar la diferencia

Las inundaciones urbanas pueden desarrollarse con rapidez y representar un riesgo tanto para peatones como para automovilistas. Evitar cruzar zonas con agua acumulada, respetar los cierres de vialidades y no subestimar la fuerza de la corriente son medidas fundamentales para reducir el riesgo de accidentes durante una tormenta.

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