Diagnóstico oportuno de enfermedad de tiroides favorece calidad de vida y evita descontrol del organismo: IMSS

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  • El Seguro Social recomienda que las mujeres entre los 50 y 60 años de edad, se realicen un perfil tiroideo para comprobar su buen funcionamiento
  • Entre 70 y 80 por ciento de los derechohabientes que se atienden anualmente por este padecimiento en el IMSS, son mujeres

Contar con tratamiento oportuno ante algún padecimiento de la tiroides, garantiza una mejor calidad de vida, pues es un órgano que rige diversas funciones del cuerpo, y si no funciona de manera correcta puede haber un descontrol generalizado, afirmó el doctor Angel Tamariz Landa, Coordinador de Programas Médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Mencionó que los principales padecimientos de la tiroides son el hipotiroidismo (baja producción hormonal), el más frecuente tanto en la población nacional como a nivel internacional; y el hipertiroidismo (alta producción hormonal).

Destacó que cualquier persona es vulnerable a estas enfermedades, pero las mujeres a partir de la quinta década de vida suelen presentar estos padecimientos con mayor frecuencia que los hombres, y si existen antecedentes en familiares consanguíneos o presentan alguna enfermedad inmunológica, el riesgo aumenta.

El doctor Tamariz Landa dijo que en los últimos tres años ha habido un promedio de 150 mil pacientes que anualmente han sido atendidos en el IMSS por padecimientos relacionados con la tiroides; entre el 70 y el 80 por ciento de ellos, son mujeres.

Por ello, recomendó que entre los 50 y 60 años de edad, las mujeres se realicen un perfil tiroideo y acudan al médico para conocer el estado de salud, pues es en este periodo donde regularmente se presentan el mayor número de personas con hipotiroidismo.

El médico del IMSS llamó a que se tenga especial atención a los síntomas que pueden ser fatiga crónica, desgano, cansancio, sequedad en la piel, pérdida o ganancia de peso súbita y/o tumoraciones en el cuello.

Señaló que frecuentemente los pacientes no perciben que algo pasa con su cuerpo hasta que los síntomas son más evidentes al paso el tiempo, lo que impide el diagnóstico y tratamiento oportunos.

Alertó que aunque es poco posible, estos padecimientos también se pueden presentar en la población pediátrica, por lo que al detectar los síntomas mencionados, aunados a una baja talla o tumoración en la zona del cuello, se deberá acudir a la Unidad de Medicina Familiar para una valoración oportuna.

Indicó que una vez que se haya diagnosticado el caso, se establece un tratamiento por medio de sustitución de hormona tiroidea por vía oral que permanecerá de por vida para estabilizar al paciente, pues no hay cura para el padecimiento.

El médico del Seguro Social explicó que la tiroides es una glándula localizada al frente del cuello, tiene una forma de mariposa, mide entre 2 y 3 centímetros y que al tener una forma alada y estar prácticamente pegada al cartílago cricoides es casi imperceptible.

Sus funciones tienen que ver con la producción, almacenamiento y liberación de hormonas en la sangre, con lo que contribuyen a regular el metabolismo, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal, el tracto gastrointestinal, la memoria y el peso corporal, entre otras funciones.

Aclaró que estos padecimientos no obedecen a factores de riesgo específicos, sin embargo, contar con antecedentes familiares con estas enfermedades, la ingesta de alimentos disminuidos de yodo y el avance en la edad, son elementos que pueden incidir en la prevalencia.

Reiteró que aunque no necesariamente se puede prevenir un padecimiento de tiroides, sí es controlable.