El Niño se fortalece y podría convertirse en uno de los eventos más intensos de las últimas décadas

El fenómeno climático de El Niño ya se encuentra en desarrollo y podría alcanzar una intensidad excepcional durante los próximos meses, según proyecciones de especialistas. De confirmarse los pronósticos actuales, el evento tendría efectos importantes en los patrones meteorológicos globales y podría influir en la temporada de huracanes, las lluvias y las temperaturas en México.

Confirman el desarrollo de El Niño

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica informó que las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial han registrado valores superiores a los habituales, una de las principales señales que indican la presencia de El Niño.

Las estimaciones más recientes señalan una probabilidad del 63% de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte entre finales de 2026 e inicios de 2027. De ocurrir, podría ubicarse entre los eventos más potentes registrados desde mediados del siglo pasado.

¿Qué es El Niño?

El Niño es un fenómeno natural que se presenta de manera periódica cada dos a siete años y suele prolongarse durante varios meses.

Se caracteriza por un calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, lo que altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvia, temperatura y viento en distintas regiones del planeta.

Sus efectos pueden variar de un evento a otro, por lo que cada episodio presenta características particulares.

Posibles efectos en México

Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México consideran que El Niño podría influir significativamente en las condiciones meteorológicas del país.

Entre los principales efectos previstos destacan:

  • Mayor actividad ciclónica en el Pacífico.
  • Incremento de lluvias intensas en algunas regiones.
  • Periodos de sequía en determinadas zonas.
  • Mayor riesgo de fenómenos costeros asociados a tormentas.

Los expertos señalan que el fenómeno puede favorecer la formación de huracanes más intensos en el Pacífico oriental, incluyendo sistemas de categorías altas.

Temporada de huracanes podría ser más activa

De acuerdo con estimaciones retomadas por la UNAM, el Pacífico mexicano podría registrar entre 18 y 21 ciclones tropicales durante la temporada, una cifra superior al promedio histórico.

Además de aumentar el número de sistemas, El Niño puede favorecer procesos de intensificación rápida, incrementando la posibilidad de huracanes de gran intensidad.

Mientras tanto, en el Atlántico se espera una actividad más cercana a los niveles promedio observados en años recientes.

Riesgos asociados a lluvias y ciclones

Los especialistas advierten que los mayores peligros de los ciclones tropicales no siempre están relacionados con la velocidad del viento.

Entre las afectaciones más frecuentes se encuentran:

  • Inundaciones urbanas y rurales.
  • Desbordamiento de ríos y arroyos.
  • Deslaves en zonas montañosas.
  • Marejadas y aumento anormal del nivel del mar.
  • Daños en infraestructura costera.

Las mareas de tormenta son consideradas uno de los fenómenos más peligrosos, debido a su capacidad para inundar áreas costeras y generar daños significativos tierra adentro.

Costa del Pacífico, entre las zonas más vulnerables

Investigadores del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM consideran que los estados ubicados sobre el litoral del Pacífico mexicano podrían enfrentar mayores riesgos en caso de que el fenómeno alcance una intensidad excepcional.

Asimismo, advirtieron que un evento fuerte de El Niño también podría favorecer periodos de sequía que impacten actividades como la agricultura, la ganadería y la disponibilidad de agua en algunas regiones.

Impacto global de un posible Súper El Niño

Los efectos del fenómeno no se limitarían a México.

A nivel internacional, los especialistas prevén posibles consecuencias como:

  • Sequías en partes de Sudamérica, Australia e Indonesia.
  • Alteraciones en los monzones del sur de Asia.
  • Mayor riesgo de incendios forestales.
  • Afectaciones a la producción agrícola.
  • Presiones sobre el abastecimiento de agua.

Modelos climáticos internacionales incluso sugieren que algunas zonas del Pacífico podrían registrar temperaturas oceánicas excepcionalmente altas, algo que ha ocurrido en muy pocas ocasiones desde finales del siglo XIX.

Científicos vigilan posibles efectos para 2027

Los expertos explican que, aunque El Niño suele alcanzar su máxima intensidad hacia finales de año, el calor acumulado en los océanos tarda varios meses en influir plenamente en la atmósfera.

Por ello, algunos investigadores consideran que los efectos sobre la temperatura global podrían sentirse con mayor fuerza durante 2027, año que podría figurar entre los más cálidos registrados.

No obstante, organismos internacionales recuerdan que cada episodio de El Niño es diferente y que aún es necesario continuar monitoreando su evolución para determinar con mayor precisión sus impactos regionales.

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