Estrés, ansiedad y riesgo: así afecta la pirotecnia a perros y gatos

Estrés, ansiedad y riesgo: así afecta la pirotecnia a perros y gatos

Foto: Unsplash

Año Nuevo es una de las fechas con mayor uso de pirotecnia para celebrar la llegada de un nuevo ciclo; sin embargo, esta práctica puede convertirse en una experiencia altamente estresante y peligrosa para perros y gatos, tanto dentro como fuera del hogar.

Especialistas advierten que los fuegos artificiales no solo generan contaminación ambiental y riesgos de accidentes, sino que también afectan de manera directa la salud emocional y física de las mascotas, debido a su alta sensibilidad a los estímulos sonoros y luminosos.

Por qué la pirotecnia afecta tanto a las mascotas

La capacidad auditiva de perros y gatos es considerablemente más aguda que la de los humanos, lo que provoca que los estruendos de la pirotecnia se perciban como amenazas intensas. Esta exposición puede desencadenar episodios de ansiedad, estrés severo, desorientación, temblores e incluso ataques de pánico.

En algunos casos, el miedo puede llevar a las mascotas a intentar huir, aumentando el riesgo de extravíos o accidentes, especialmente durante las celebraciones nocturnas.

Medidas para reducir el estrés durante las celebraciones

Aunque no siempre es posible evitar por completo la exposición a los fuegos artificiales, existen acciones preventivas que pueden ayudar a disminuir el impacto en las mascotas. Antes de que comiencen los festejos, se recomienda habilitar un espacio seguro donde puedan refugiarse, como una habitación tranquila o una caja cubierta con mantas, incluyendo su cama, juguetes u objetos familiares.

Mantener una actitud calmada también es clave. Las mascotas perciben el estado emocional de sus cuidadores, por lo que una conducta serena puede transmitirles seguridad. Asimismo, cerrar ventanas y cortinas ayuda a reducir la entrada de ruido y destellos de luz provenientes del exterior.

Apoyos adicionales y atención veterinaria

Como complemento, pueden utilizarse collares antiestrés, difusores de feromonas, aromaterapia especializada para mascotas o música relajante, recursos diseñados para fomentar la calma. En tiendas especializadas también se ofrecen premios con sustancias calmantes, generalmente de venta libre y con indicaciones específicas.

En casos donde las reacciones sean muy intensas o recurrentes, lo más recomendable es consultar a un veterinario. El especialista podrá evaluar si es necesario recurrir a tratamientos más fuertes o estrategias personalizadas para proteger la salud del animal.

Los expertos subrayan que nunca se deben administrar medicamentos o sustancias sin supervisión profesional, ya que una dosis inadecuada o un producto incorrecto puede poner en riesgo la vida de las mascotas.

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