Larvaterapia, una técnica centenaria que ayuda a combatir infecciones graves

Larvaterapia, una técnica centenaria que ayuda a combatir infecciones graves

En un contexto marcado por el aumento de infecciones difíciles de tratar y la creciente resistencia a los antibióticos, un método antiguo está recuperando protagonismo en hospitales y centros de atención avanzada: la larvaterapia o biocirugía. Este procedimiento utiliza larvas estériles de la mosca verde Lucilia sericata para limpiar y favorecer la recuperación de heridas crónicas que no responden a los tratamientos convencionales.

¿En qué consiste este método?

La larvaterapia es un tipo de desbridamiento biológico que emplea larvas criadas en condiciones completamente estériles. Al colocarse sobre la herida, secretan enzimas que disuelven únicamente el tejido muerto, el cual luego es absorbido por ellas. Su selectividad evita dañar el tejido sano, una ventaja frente al desbridamiento quirúrgico.

Además de eliminar el tejido necrótico, las larvas liberan sustancias con propiedades antibacterianas capaces de combatir patógenos resistentes, como el SARM. Su actividad también rompe el biofilm bacteriano y estimula la formación de tejido nuevo, acelerando el proceso de cicatrización.

En qué casos se utiliza

Este procedimiento ha demostrado ser especialmente útil en heridas de difícil manejo, como:

  • Úlceras del pie diabético

  • Escaras o úlceras por presión

  • Úlceras venosas

  • Heridas postoperatorias infectadas

  • Quemaduras con zonas necróticas

  • Casos de gangrena que requieren limpieza profunda

Un método antiguo con respaldo moderno

Aunque suene novedosa, la técnica tiene más de un siglo de historia documentada. Cirujanos desde el siglo XIX observaron su eficacia, y su uso clínico se formalizó durante la Primera Guerra Mundial. Con la llegada de los antibióticos cayó en desuso, pero resurgió en los años 80 como respuesta a la resistencia antimicrobiana.

Hoy, las larvas se crían en laboratorios certificados y se aplican mediante dos métodos: directamente sobre la herida o dentro de bolsas especiales (BioBag), opción preferida por muchos pacientes. Permanecen entre 48 y 72 horas antes de ser retiradas y desechadas como material biológico.

Una herramienta útil en un reto médico global

La larvaterapia se ha consolidado como un tratamiento seguro, económico y eficaz para desbridar heridas complejas. Su capacidad para limpiar, desinfectar y promover la regeneración la convierte en una alternativa valiosa ante la limitación cada vez mayor de los antibióticos tradicionales.

Fuente: informador.mx

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