¿Qué tan peligroso puede ser un huracán según su categoría?

¿Qué tan peligroso puede ser un huracán según su categoría?

Los huracanes se clasifican en cinco categorías de acuerdo con la Escala de Vientos de Huracán de Saffir-Simpson, que utiliza como criterio la velocidad máxima sostenida de sus vientos. La clasificación comienza en la categoría 1 y llega hasta la 5, conforme aumenta la intensidad del viento.

Aunque suele pensarse que la categoría determina todos los posibles daños de una tormenta, la escala está diseñada principalmente para estimar el potencial de daños provocados por el viento. Un huracán de cualquier categoría también puede generar inundaciones, marejada ciclónica y otros peligros capaces de poner en riesgo vidas.

Categoría 1: vientos peligrosos y daños localizados

Un huracán alcanza la categoría 1 cuando presenta vientos sostenidos de 119 a 153 kilómetros por hora.

Estos vientos pueden provocar daños en techos, tejas, revestimientos y canaletas de algunas viviendas. También pueden romper ramas grandes, derribar árboles con raíces poco profundas y ocasionar daños en postes y líneas eléctricas, con apagones que pueden durar varios días.

Aunque es la categoría más baja dentro de la escala, esto no significa que el fenómeno sea inofensivo. Las lluvias intensas, las inundaciones y la marejada ciclónica pueden representar peligros adicionales.

Categoría 2: daños más extensos

La categoría 2 corresponde a vientos sostenidos de 154 a 177 kilómetros por hora.

En estas condiciones pueden producirse daños importantes en techos y revestimientos de viviendas. Muchos árboles con raíces poco profundas pueden romperse o ser arrancados, bloqueando calles y carreteras.

También pueden registrarse interrupciones generalizadas del suministro eléctrico que duren desde varios días hasta semanas.

Categoría 3: comienza la clasificación de huracán mayor

Con vientos sostenidos de 178 a 208 kilómetros por hora, un huracán alcanza la categoría 3 y es considerado un huracán mayor.

Los daños pueden ser devastadores. Algunas viviendas bien construidas pueden sufrir daños importantes en techos y estructuras, mientras que numerosos árboles pueden ser derribados. Las carreteras pueden quedar bloqueadas y el suministro de electricidad y agua puede permanecer interrumpido durante varios días o incluso semanas.

A partir de esta categoría, la intensidad del viento puede producir daños estructurales considerablemente mayores.

Categoría 4: daños catastróficos

La categoría 4 corresponde a vientos sostenidos de 209 a 251 kilómetros por hora.

Los daños pueden incluir la pérdida de gran parte de las estructuras de los techos y daños severos en algunas paredes exteriores de viviendas. La mayoría de los árboles pueden ser derribados y numerosos postes eléctricos pueden caer.

Las comunidades afectadas pueden quedar aisladas y los apagones pueden prolongarse durante semanas o incluso meses. Algunas zonas pueden permanecer inhabitables durante periodos prolongados.

Categoría 5: la mayor intensidad de la escala

Un huracán alcanza la categoría 5 cuando sus vientos sostenidos llegan a 252 kilómetros por hora o más.

En estas condiciones puede producirse la destrucción de un porcentaje elevado de viviendas, incluyendo fallas completas de techos y colapsos de paredes. Los árboles y postes eléctricos pueden ser derribados de manera generalizada, mientras que algunas comunidades pueden quedar aisladas durante semanas o meses.

La categoría 5 representa el nivel más alto de la escala Saffir-Simpson, pero no significa que todos los huracanes de esta categoría produzcan exactamente los mismos daños. Las características de cada construcción, el terreno y las condiciones locales influyen en el impacto.

La categoría no cuenta toda la historia

Uno de los puntos más importantes al interpretar un pronóstico es que la categoría de un huracán no representa todos sus peligros.

La escala Saffir-Simpson se basa exclusivamente en los vientos máximos sostenidos. No incorpora directamente la cantidad de lluvia, el riesgo de inundación, la extensión de la marejada ciclónica ni los tornados que puede generar un huracán.

Por ejemplo, una tormenta de menor categoría puede provocar inundaciones graves si produce grandes cantidades de lluvia o afecta una zona particularmente vulnerable.

¿Por qué se dividen en cinco categorías?

La clasificación permite comunicar rápidamente la intensidad del viento y ofrecer una referencia sobre el potencial de daños asociados con él. Las categorías 3, 4 y 5 son consideradas huracanes mayores por la NOAA debido a su capacidad de producir daños muy graves.

Sin embargo, no debe interpretarse que una categoría 1 o 2 sea segura. La NOAA señala que los huracanes de todas las categorías pueden producir marejada ciclónica mortal, inundaciones por lluvia y tornados.

Por eso, ante la aproximación de un huracán, es importante prestar atención no solo a su categoría, sino también a los pronósticos de lluvia, inundaciones, marejada ciclónica y viento para la zona específica.

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