Uso excesivo de pantallas puede afectar el desarrollo infantil, advierten especialistas de la UNAM

Uso excesivo de pantallas puede afectar el desarrollo infantil, advierten especialistas de la UNAM

Foto: Freepik

El uso cotidiano de dispositivos electrónicos se ha integrado de manera acelerada en la vida familiar, incluidos los primeros años de la infancia. Si bien la tecnología no es negativa por sí misma, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alertan que su uso excesivo en niños pequeños puede tener consecuencias en el desarrollo cognitivo, motor, lingüístico y socioemocional, especialmente cuando sustituye experiencias fundamentales como el juego, el movimiento y la interacción humana.

Investigadores de áreas como Psicología y Ciencias Biomédicas analizaron el impacto de las pantallas desde distintas disciplinas. Mientras la psicología subraya la relevancia del acompañamiento adulto y la convivencia social, la neurociencia advierte sobre los cambios que puede generar en el desarrollo cerebral durante etapas críticas de la infancia.

Pantallas: el problema no es la tecnología, sino su uso

Alan Alexis Mercado Ruiz, docente de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, explicó que el uso de dispositivos tecnológicos en niños no debe satanizarse, pero sí regularse. El riesgo principal, señaló, surge cuando las pantallas reemplazan experiencias esenciales para el desarrollo infantil, como el movimiento físico, la exploración del entorno y la interacción con otras personas.

“El enfoque debe estar en cómo se usan las pantallas, combinando tecnología con interacciones humanas. La tecnología no es inherentemente negativa; su impacto depende del acompañamiento y la intencionalidad en su uso”, afirmó el doctor en Psicología de la Educación y el Desarrollo.

El académico advirtió que actividades clave para la motricidad gruesa, como correr, brincar, trepar o patear, suelen verse desplazadas por el uso prolongado de tabletas o teléfonos. Además, subrayó que existen etapas críticas para el desarrollo del lenguaje, particularmente en los primeros años de vida, que requieren interacción verbal constante.

Lenguaje, atención y plasticidad cerebral

De acuerdo con Mercado Ruiz, dar una tableta a un niño representa un estímulo unidireccional, ya que limita la retroalimentación verbal y emocional necesaria para fortalecer el lenguaje. Esta carencia puede afectar la formación de conexiones sinápticas clave.

“La plasticidad cerebral se beneficia de la calidad y variedad de estímulos. Cuando el estímulo es repetitivo y continuo, como ocurre con algunas pantallas, se ve comprometida la construcción de redes neuronales esenciales para la comunicación y la motricidad”, explicó.

El especialista también alertó sobre el impacto del tipo de contenido consumido, al poner como ejemplo plataformas de videos cortos como TikTok, donde la información rápida e inmediata puede afectar las capacidades de atención y retención, dificultando que los niños mantengan la concentración en actividades más prolongadas.

Riesgos en la interacción social y el desarrollo emocional

Por su parte, Gabriel Gutiérrez Ospina, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, advirtió que el uso excesivo de pantallas limita la interacción social, elemento clave para el desarrollo del lenguaje y las habilidades socioemocionales.

El especialista destacó que la interacción con el medio ambiente natural es uno de los eventos más relevantes en el desarrollo posnatal, ya que permite al individuo aprender a relacionarse, reconocer patrones de conducta y ubicarse dentro de un contexto social.

“El juego es fundamental para el desarrollo de habilidades de socialización. Cuando el niño interactúa principalmente a través de una pantalla, este aprendizaje se ve comprometido”, explicó.

Contenido digital y percepción de la realidad

Gutiérrez Ospina señaló que, durante los primeros años de vida, se construyen los esquemas de movimiento y percepción que permiten interpretar el entorno. Cuando estos esquemas se forman a partir de una interacción limitada con el mundo físico, pueden ser sustituidos por la información proveniente de dispositivos móviles.

“El contenido observado puede alterar la percepción de la realidad, y la interacción motriz reducida perturba la ejecución del movimiento”, advirtió.

El académico también alertó sobre un estado de privación somatosensorial y experiencial en niños con uso excesivo de pantallas, lo que deriva en una pérdida significativa de interacción psicosocial y en un desarrollo cognitivo limitado.

La alfabetización digital como estrategia familiar

Ambos especialistas coincidieron en que la solución no es eliminar la tecnología, sino regular su uso y fomentar hábitos saludables. Mercado Ruiz subrayó la necesidad de impulsar una alfabetización digital dentro de las familias, que permita a madres y padres conocer los contenidos que consumen sus hijos y establecer límites claros sin generar conflictos.

Gutiérrez Ospina concluyó que la tecnología no representa un peligro en sí misma, pero el verdadero reto es cómo se utiliza y el grado de dependencia que se desarrolla. “Si no aprendemos a interactuar adecuadamente con estas herramientas, podríamos enfrentar consecuencias graves en nuestro desarrollo social y humano”, advirtió.

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