Así afecta el humo de los incendios forestales a la calidad del aire y a la salud

Los incendios forestales representan un riesgo no solo por las llamas, sino también por el humo y las partículas contaminantes que liberan a la atmósfera. Estas emisiones pueden afectar la salud de personas ubicadas incluso a cientos de kilómetros del incendio, provocando problemas respiratorios, cardiovasculares y complicaciones en enfermedades preexistentes.

Durante los últimos meses, los incendios registrados en distintas regiones de Europa han reavivado la preocupación por los efectos de la contaminación del aire derivada de estos fenómenos.

¿Qué contiene el humo de un incendio forestal?

De acuerdo con la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Francia (Anses), el humo generado por incendios de vegetación contiene una mezcla de gases y partículas potencialmente dañinas para el organismo.

Entre los principales contaminantes se encuentran:

  • Partículas finas (PM), capaces de penetrar profundamente en los pulmones.
  • Monóxido de carbono.
  • Dióxido de carbono (CO₂).
  • Compuestos orgánicos volátiles como acroleína, formaldehído y benceno.
  • Otros compuestos químicos que pueden aumentar cuando el fuego alcanza viviendas, vehículos u otras estructuras.

¿Quiénes son más vulnerables?

La exposición al humo puede afectar a cualquier persona, pero algunos grupos presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones:

  • Adultos mayores.
  • Bebés y niños pequeños.
  • Mujeres embarazadas.
  • Personas con asma.
  • Pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.

Especialistas advierten que las partículas más pequeñas pueden ingresar al torrente sanguíneo, favoreciendo complicaciones como infartos, accidentes cerebrovasculares, descontrol de la diabetes y el agravamiento de enfermedades respiratorias.

El humo puede viajar largas distancias

Las autoridades meteorológicas señalan que las partículas emitidas durante un incendio pueden permanecer suspendidas en el aire durante horas o incluso días.

Dependiendo de la dirección del viento, la contaminación puede afectar regiones muy alejadas del lugar donde se originó el incendio, deteriorando la calidad del aire y aumentando los riesgos para la salud.

Bomberos, entre los más expuestos

Los bomberos enfrentan una exposición constante al humo durante las labores de combate del fuego.

El riesgo no desaparece cuando las llamas se extinguen, ya que las tareas de vigilancia, limpieza e investigación continúan exponiéndolos al hollín y a otros residuos contaminantes presentes en equipos, vehículos y materiales utilizados durante la emergencia.

¿El humo de los incendios aumenta el riesgo de muerte?

Diversas investigaciones han asociado la contaminación por humo de incendios forestales con un incremento en la mortalidad.

Un informe publicado en The Lancet estimó que alrededor de 154 mil muertes en el mundo estarían relacionadas con la exposición a partículas finas provenientes de incendios forestales.

¿Cómo protegerse del humo?

Las autoridades sanitarias recomiendan reducir la exposición cuando la calidad del aire se deteriora.

Entre las principales medidas preventivas se encuentran:

  • Utilizar mascarillas FFP2, especialmente en personas vulnerables.
  • Permanecer en interiores cuando haya alta concentración de humo.
  • Mantener puertas y ventanas cerradas.
  • Ventilar la vivienda únicamente cuando la calidad del aire mejore.
  • Evitar realizar ejercicio o actividades físicas al aire libre.
  • Reducir el uso de sistemas de ventilación que introduzcan aire del exterior cuando exista una alta contaminación.

Si aparecen síntomas como dificultad para respirar, tos intensa, irritación persistente o empeoramiento de enfermedades respiratorias, se recomienda buscar atención médica de inmediato.

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