El deterioro de la memoria podría comenzar mucho antes de lo esperado

La pérdida de memoria asociada con el envejecimiento podría comenzar antes de lo que tradicionalmente se ha considerado. Una investigación publicada en la revista Cerebral Cortex encontró señales de cambios en la función de la memoria desde la mediana edad, particularmente alrededor de los 50 años.
Los investigadores señalan que estas modificaciones podrían estar relacionadas con la manera en que el hipocampo, una región fundamental del cerebro para la formación y estabilización de los recuerdos, procesa la información.
La mediana edad también es importante para la memoria
Ian McDonough, profesor asociado de Psicología en la Universidad de Binghamton, en Nueva York, destacó que cada vez existe mayor evidencia de que la mediana edad representa una etapa relevante para estudiar el funcionamiento de la memoria.
De acuerdo con los investigadores, los recuerdos se forman mediante un proceso en el que el cerebro registra inicialmente una experiencia. Posteriormente, el hipocampo reactiva esa información para ayudar a estabilizarla y permitir que pueda recuperarse posteriormente.
El estudio buscó determinar qué ocurre con este proceso a medida que las personas envejecen.
Así analizaron el funcionamiento de la memoria
Para realizar la investigación, los científicos trabajaron con alrededor de 60 adultos de entre 18 y 74 años.
Los participantes observaron diferentes rostros relacionados con objetos y escenas. Después de un descanso de cinco minutos, tuvieron que identificar qué objeto o escenario correspondía a cada rostro.
Mientras realizaban estas actividades, los investigadores utilizaron resonancias magnéticas para observar la actividad del hipocampo y analizar los patrones relacionados con la memoria.
Los errores no siempre estuvieron relacionados con una menor actividad cerebral
Los resultados mostraron diferencias importantes entre los grupos de edad.
Las personas de mediana edad tendieron a recordar los objetos y escenas, pero en algunos casos los relacionaron con el rostro equivocado. Es decir, la información individual permanecía en la memoria, pero la asociación entre los elementos podía fallar.
Los investigadores habían planteado inicialmente que las personas mayores tendrían una menor actividad del hipocampo, lo que podría explicar sus dificultades para recordar correctamente.
Sin embargo, los resultados fueron más complejos.
En los adultos mayores, los errores aparecieron incluso cuando el cerebro mostraba una fuerte reactivación de los patrones de memoria. Según McDonough, una mayor consistencia en la reactivación del hipocampo no necesariamente se relacionó con un mejor recuerdo, sino que, en determinados casos, estuvo asociada con errores al establecer las asociaciones.
Todavía no se conoce por qué ocurre este cambio
Los investigadores reconocen que todavía no está claro por qué el mecanismo habitual de formación y recuperación de recuerdos comienza a funcionar de manera diferente durante el envejecimiento.
Por ello, consideran necesario realizar nuevas investigaciones que permitan comprender con mayor precisión cada etapa del procesamiento de la memoria.
También plantean estudiar si la estimulación cerebral después del aprendizaje puede modificar la manera en que los recuerdos se almacenan o recuperan.
Seguir a las personas desde la mediana edad
McDonough considera que futuras investigaciones podrían aportar información especialmente útil si siguen a las mismas personas desde la mediana edad y durante etapas posteriores de la vida.
Este tipo de seguimiento permitiría observar cómo evolucionan los procesos relacionados con la memoria y determinar con mayor precisión en qué momento comienzan los cambios y cómo se relacionan con el envejecimiento cerebral.



