Fallas de San Andrés y San Jacinto alcanzan tensión no vista en mil años

Un nuevo estudio científico advierte que los sistemas de fallas de San Andrés y San Jacinto, en el sur de California, presentan niveles de tensión tectónica sin precedentes en los últimos mil años. Aunque no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto, los investigadores señalan que las condiciones actuales elevan el riesgo de una ruptura sísmica importante.

Estudio detecta acumulación crítica de tensión

La investigación, publicada el 3 de junio en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth, concluye que la energía acumulada en varios segmentos de las fallas de San Andrés y San Jacinto se encuentra en niveles comparables o superiores a los registrados durante el último milenio.

Según los especialistas, han pasado más de cien años desde la última gran ruptura que afectó la zona metropolitana de Los Ángeles, lo que ha permitido una acumulación progresiva de tensión tectónica en la región.

La autora principal del estudio, Liliane Burkhard, geóloga de la Universidad de Berna, indicó que esta situación podría favorecer un evento sísmico de gran magnitud que involucre a ambos sistemas de fallas.

El Paso de Cajón juega un papel clave

Uno de los puntos centrales del estudio es el denominado Paso de Cajón, una zona donde las fallas de San Andrés y San Jacinto se separan.

Los investigadores explican que este sector puede actuar como una barrera o como un puente para la propagación de terremotos entre ambas fallas, dependiendo de la tensión acumulada. Actualmente, los análisis muestran que los dos sistemas presentan niveles de esfuerzo muy elevados y similares.

De acuerdo con el estudio, esta condición incrementa el potencial de terremotos fuertes en áreas densamente pobladas como:

  • Los Ángeles
  • San Bernardino
  • Valle de Coachella

Existe antecedente de una ruptura conjunta

Los científicos recordaron un gran terremoto ocurrido en 1812, cuando la ruptura sísmica habría atravesado el Paso de Cajón, conectando distintos segmentos de falla.

El estudio plantea que un escenario similar podría repetirse actualmente, aunque en una región mucho más urbanizada y con una población considerablemente mayor, lo que aumentaría las posibles consecuencias.

Además, especialistas destacan que han transcurrido cerca de 170 años desde el gran terremoto de 1857, un evento de magnitud 7.9 considerado uno de los más importantes registrados en California.

Durante los últimos mil años, las fallas de San Andrés y San Jacinto han estado asociadas con 36 terremotos de magnitud 6.4 o superior.

Cómo se evaluó el riesgo sísmico

Para desarrollar el estudio, el equipo científico construyó un modelo que recrea aproximadamente mil años de actividad sísmica en el sur de California.

La reconstrucción se basó en diversas fuentes de información, entre ellas:

  • Registros de anillos de árboles
  • Sedimentos desplazados por movimientos tectónicos
  • Evidencias geológicas de terremotos pasados

Con estos datos, los investigadores simularon la acumulación y liberación de tensión en ambos sistemas de fallas, permitiendo estimar los escenarios de ruptura más probables.

Los resultados sugieren que una ruptura que involucre varias fallas al mismo tiempo podría generar efectos más severos que un terremoto limitado a un solo sistema.

Los expertos aclaran que no se puede predecir un terremoto

A pesar de las conclusiones del estudio, los científicos subrayan que actualmente no existe forma de determinar con precisión cuándo podría ocurrir un gran terremoto ni cuál sería su magnitud exacta.

Sin embargo, conocer el nivel de tensión acumulada ayuda a mejorar la evaluación de riesgos y a fortalecer las estrategias de prevención.

Los investigadores consideran que este tipo de modelos puede ser útil para:

  • Evaluar amenazas sísmicas
  • Planificar infraestructura crítica
  • Diseñar protocolos de emergencia
  • Mejorar la preparación ante desastres naturales

Asimismo, señalaron que la metodología utilizada podría aplicarse en otras regiones del mundo donde convergen sistemas complejos de fallas geológicas.

El estudio revela que las fallas de San Andrés y San Jacinto atraviesan un periodo de tensión tectónica excepcionalmente alta, lo que refuerza la necesidad de mantener medidas de preparación sísmica en el sur de California. Aunque los expertos insisten en que no es posible anticipar un terremoto específico, consideran que comprender el comportamiento de estas fallas es fundamental para reducir riesgos y mejorar la respuesta ante futuros eventos.

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