Extensiones frecuentes podrían afectar la salud de los párpados

Las extensiones de pestañas son una opción estética utilizada para conseguir una apariencia más larga y abundante, pero un estudio reciente encontró que su uso frecuente podría relacionarse con irritación ocular, alteraciones en las glándulas de los párpados y presencia de ácaros Demodex.
La investigación fue encabezada por la doctora Tetiana Zhmud, del departamento de Oftalmología de la Universidad Médica Nacional Memorial Pirogov, en Ucrania. Los resultados serán presentados en Londres durante una reunión de la Sociedad Europea de Cirujanos de Cataratas y Refractiva.
Casi la mitad reportó molestias después de las extensiones
Para realizar el estudio, los investigadores encuestaron a 345 mujeres de entre 16 y 28 años. De ellas, 86 se habían realizado extensiones de pestañas.
Casi la mitad de las participantes que utilizaban extensiones informó haber experimentado después del procedimiento síntomas como:
- Irritación o molestias en los ojos.
- Enrojecimiento.
- Lagrimeo.
- Picazón.
Los especialistas también utilizaron imágenes infrarrojas para observar las glándulas de Meibomio, estructuras ubicadas en los párpados que producen una sustancia aceitosa que ayuda a evitar que la superficie del ojo se reseque.
El uso frecuente se relacionó con alteraciones en las glándulas
Entre las mujeres que se habían realizado extensiones más de 10 veces, el 85% presentaba glándulas bloqueadas o con una producción insuficiente de aceite para mantener los ojos hidratados.
Los investigadores señalaron que las alteraciones en estas glándulas pueden relacionarse con problemas en la superficie ocular, entre ellos síntomas de ojo seco.
De acuerdo con Zhmud, existe cada vez más evidencia de que las extensiones pueden estar relacionadas con irritación ocular, síntomas de sequedad y alteraciones en las glándulas de Meibomio.
Encontraron ácaros Demodex en casi todas las muestras
En otra etapa de la investigación, los especialistas analizaron muestras de pestañas de 25 mujeres que utilizaban extensiones regularmente.
En 24 de ellas encontraron Demodex folliculorum, pequeños ácaros que pueden vivir en los folículos de las pestañas y otras zonas de la piel.
Las participantes presentaban además algunos signos asociados con la presencia de estos microorganismos, como picazón, enrojecimiento e inflamación alrededor de los párpados, pestañas pegadas entre sí y descamación de la piel en su base.
Los investigadores plantearon que el uso frecuente de extensiones podría generar condiciones que faciliten la proliferación de estos ácaros, especialmente cuando se dificulta la higiene adecuada de los párpados o se producen cambios en esa zona.
¿Hay que dejar de utilizar extensiones?
Los investigadores aclararon que sus resultados no significan que las personas deban evitar completamente las extensiones de pestañas.
Zhmud recomendó mantener una adecuada higiene de los párpados y, en el caso de utilizar extensiones, limpiarlas dos veces al día con un gel hipoalergénico y sin conservadores, además de utilizar un cepillo diseñado para la limpieza de las pestañas.
Cuando existe una infestación confirmada por ácaros, puede considerarse un tratamiento antiparasitario bajo valoración médica.
Los resultados todavía son preliminares
Un punto importante es que los resultados serán presentados en una reunión médica, por lo que todavía no deben considerarse evidencia definitiva.
Los estudios presentados en congresos o reuniones científicas son considerados preliminares hasta que sus resultados son publicados en una revista científica con revisión por pares.
Por ello, aunque la investigación señala una posible relación entre el uso frecuente de extensiones, alteraciones de las glándulas de los párpados y presencia de Demodex, serán necesarios estudios publicados y evaluados por otros especialistas para conocer con mayor precisión el alcance de estos hallazgos.



